Los dulces días de ayer durante su proyección en el cine Doga.
A sus pies, el espíritu del viejo bibliotecario aparece en el escenario.
Pop, su hijo, ve el espíritu y se acerca a él.
Scaramouche, Galileo y los bohemios no lo pueden ver.
Al final de la canción, los niños de "Los dulces días de ayer" aparecen por la parte trasera del cine Doga y suben al escenario.
Ellos ven al espíritu y juegan con él.
Pero, como sucede siempre en la vida real, el pasado se marcha para no volver.
Tan sólo nos queda su recuerdo.
Son los dulces días de ayer.
A sus pies, el espíritu del viejo bibliotecario aparece en el escenario.
Pop, su hijo, ve el espíritu y se acerca a él.
Scaramouche, Galileo y los bohemios no lo pueden ver.
Al final de la canción, los niños de "Los dulces días de ayer" aparecen por la parte trasera del cine Doga y suben al escenario.
Ellos ven al espíritu y juegan con él.
Pero, como sucede siempre en la vida real, el pasado se marcha para no volver.
Tan sólo nos queda su recuerdo.
Son los dulces días de ayer.


































